Si estás pensando en estudiar en Canadá, es normal que también te preguntes cómo podrías generar un ingreso extra mientras estudias. La buena noticia es que, si cumples con las condiciones de tu permiso de estudios, existen varias formas de trabajar de manera legal: dentro del campus, fuera del campus e incluso de forma remota.
Antes de todo: tu permiso de estudios y tu SIN
Para cualquier trabajo en Canadá, aunque sea secundario o de pocas horas, necesitas dos cosas básicas:
-
Que tu permiso de estudios te autorice a trabajar (dentro y/o fuera del campus).
-
Tramitar tu Número de Seguro Social (SIN), el número de 9 dígitos que se usa para empleo e impuestos.
Es clave respetar las condiciones de tu permiso. No hacerlo puede afectar tu estatus como estudiante y futuras solicitudes de permiso de estudio o trabajo. Siempre verifica la información más reciente en las fuentes oficiales de inmigración canadiense.
1. Trabajos secundarios dentro del campus
Si cumples con los requisitos, puedes trabajar dentro del campus sin necesidad de un permiso de trabajo adicional. En muchos casos, no hay límite de horas para el empleo dentro del campus, siempre que sigas inscrito como estudiante de tiempo completo y respetes las condiciones de tu permiso.
Algunas opciones típicas dentro del campus son:
-
Asistente de biblioteca o recepción
Apoyar con préstamos de libros y equipo, resolver dudas básicas, ayudar con impresoras y mantener las áreas de estudio en orden. -
Asistente de investigación
Colaborar con profesores o laboratorios: recopilar y limpiar datos, hacer búsquedas bibliográficas, resumir artículos, apoyar en encuestas o tareas de laboratorio básico. -
Apoyo en accesibilidad o toma de apuntes
Asistir a clases y elaborar apuntes claros para estudiantes que tienen adaptaciones de accesibilidad. -
Asistencia en asociaciones o clubes estudiantiles
Tareas administrativas, manejo de redes sociales, organización de eventos y apoyo logístico.
Lo positivo de estos trabajos es que suelen adaptarse mejor a tus horarios de clase y te ayudan a integrarte al ambiente académico.
2. Trabajos secundarios fuera del campus
Si tu permiso de estudios lo permite, puedes trabajar fuera del campus hasta un máximo de 24 horas por semana durante el periodo académico regular. En vacaciones oficiales (verano, invierno, spring break) normalmente puedes trabajar tiempo completo, siempre respetando la normativa vigente.
Es muy importante que lleves un registro de tus horas para no excederte.
Algunos ejemplos de actividades fuera del campus son:
-
Repartidor o ciclista
Entregar comida o pedidos usando apps o sistemas de restaurantes y supermercados. -
Cuidado de mascotas y paseo de perros
Sacar a pasear, alimentar, dar medicación básica y enviar actualizaciones a los dueños. -
“Mystery shopper” o auditor de tiendas
Visitar comercios, evaluar servicio, limpieza y atención, y luego completar un reporte. -
Tutoría presencial
Apoyar a otros estudiantes en materias específicas, resolver ejercicios y preparar para exámenes.
Este tipo de trabajos te permite conocer mejor la ciudad, practicar el idioma y generar experiencia laboral local.
3. Trabajos secundarios remotos
También puedes considerar trabajo remoto, pero aquí hay un matiz importante:
-
Si trabajas para un empleador canadiense, atiendes clientes en Canadá o recibes pago de una entidad canadiense, esas horas cuentan dentro del límite de trabajo fuera del campus (por ejemplo, esas 24 horas semanales).
-
Si trabajas desde Canadá para un empleador extranjero, sin vínculos físicos ni financieros con Canadá, puede considerarse distinto y, en algunos casos, no estar sujeto al mismo límite de horas.
Algunas ideas de trabajo remoto:
-
Asistente virtual para pequeñas empresas: agendas, correos, organización básica.
-
Atención al cliente por chat, correo o teléfono.
-
Servicios freelance (redacción, diseño, desarrollo web, marketing digital) en plataformas internacionales.
-
Redacción de contenido para blogs, sitios web y redes sociales.
Antes de aceptar un trabajo remoto, conviene revisar cómo encaja con las reglas de inmigración y, si es necesario, pedir orientación profesional.
Un trabajo secundario puede ayudarte con gastos del día a día, pero también es una herramienta estratégica:
-
Te da experiencia laboral relevante.
-
Mejora tu inglés o francés en situaciones reales.
-
Te conecta con personas y entornos que pueden abrir puertas en el futuro.
La clave es elegir algo que puedas sostener sin afectar tu rendimiento académico ni las condiciones de tu permiso.
Si sueñas con estudiar en Canadá, vale la pena ver el tema del trabajo no solo como “ganar dinero extra”, sino como parte de tu proyecto completo: estudio, experiencia laboral y vida diaria en otro país.










